UNIVERSO DE CAPRICHOS

Un espacio donde encontrar ideas para darte un capricho. Este sitio es tanto mi recetario personal para tenerlo en cualquier lugar como una ventanita al mundo de las cosillas que voy haciendo.

GALLETAS DE JENGIBRE

en 14 febrero, 2015

* INGREDIENTES *

250 gr. mantequilla sin sal a temperatura ambiente
105 gr. azúcar moreno claro
125 gr. azúcar blanquilla
345 gr. de melaza clara (Golden Syrup)(En las tiendas de los restaurantes Vips lo venden, si no se puede utilizar miel)
1 huevo grande
780 gr. harina repostería
1 cucharadita bicarbonato sódico
1 cucharada de jengibre en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de clavo en polvo
½ cucharadita de sal
DECORACIÓN:
Glasa real.
Sprinkles de diferentes formas, colores y tamaños .
Pelitas y bolitas comestibles .
 * PREPARACIÓN*
 – A mano con una cuchara de madera o bien con una batidora a velocidad alta batir la mantequilla hasta que esté esponjosa y de un color amarillo pálido.
– Añadir los dos tipos de azúcar y continuar batiendo hasta que el azúcar se haya disuelto completamente.
– Incorporar lentamente y a baja velocidad la melaza o miel. Añadir el huevo y continuar batiendo a baja velocidad hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados.
– Tamizar la harina junto con el bicarbonato, jengibre, canela, clavo y sal. Añadir la harina a la mezcla de la mantequilla y batir a baja velocidad hasta que esté justo incorporado.
– Dividir la masa en cuatro porciones iguales, envolver cada una en papel film.y refrigerar como mínimo durante 2 horas. Podemos preparar esta masa y conservarla en la nevera durante 2 días.
– Precalentar el horno a 200º. Preparar dos bandejas cubiertas con papel de hornear. Trabajaremos con una de las porciones de cada vez. Estirar la masa con un rodillo sobre una superficie espolvoreando con un poco de harina si fuera necesario, hasta que tenga un grosor de tan solo 6 mm.
– Con un cortapastas cortar las galletas y pasarlas con una espátula a la bandeja que teníamos preparada.
– Repetir esta operación con las otras porciones de masa que teníamos reservadas. Los restos de masa que nos queden de después de cortar las galletas, los dejaremos enfriar unos 10 minutos en la nevera y solo utilizar estos restos en dos ocasiones.
– Hornear las galletas durante 6 minutos o hasta que estén doraditas. Sacar del horno y dejar reposar en la bandeja durante al menos 5 minutos, antes de pasarlos a una rejilla para que se enfríen completamente.
*SUGERENCIAS*
GLASA REAL
– Tamizar aproximadamente 200 gr. de azúcar glass industrial por cada clara de huevo. Esta cantidad depende de la consistencia que le queramos dar a la glasa y de la temperatura ambiente. No sirve el azúcar glass hecho en casa. Es absolutamente imprescindible que el azúcar esté tamizado.
– Poner las claras.  Les echaremos 1/2 cucharadita colmada de cremor tártaro para 4 claras. Si pusiéramos menos cantidad de claras le echaríamos la 1/2 cucharadita rasa. Si fuera más cantidad de claras, no le pondremos más. Si no tenemos cremor tártaro no se lo echamos.
– Batimos con un tenedor las claras hasta que espumen. Es decir que hagan un poco de espuma. Las claras no se montan a punto de nieve, ya que de lo contrario cristalizan y quedan con brillos raros. Las claras se baten ligeramente hasta que se disuelva el cremor tártaro.
Si no tenemos el cremor tártaro, nos saltamos este paso hasta el siguiente.
 – Echamos aproximadamente 1/3 del azúcar glass tamizado que teníamos reservado, sobre las claras y comenzamos a batir a velocidad baja.
– Continuamos batiendo a velocidad baja y echando más azúcar glass a cucharadas. Pasarán unos minutos hasta que consigamos esta consistencia.
– Ahora le pondremos algún tipo de sabor, vainilla, limón, naranja, etc. Es preferible que estos sabores sean transparentes, ya que de lo contrario le cambiarán el color a la glasa. Al echarle el sabor, por muy poco que sea, la glasa cambiará la consistencia.
– Continuaremos batiendo y echando azúcar glass. La glasa estará muy brillante y habrá cambiado a un color totalmente blanco.
Seguiremos batiendo hasta que consigamos una consistencia firme, es decir que la glasa no se caiga de la cuchara. Esta sería la consistencia del delineado. Podríamos comparar la consistencia de ésta glasa, con la de la pasta de dientes.
 – Para probar la consistencia del delineado, pondremos un poco de glasa en una boquilla ( número 2 ó 3) y la empujaremos con nuestro dedo haciendo una especie de letra L. La glasa estará en su punto, si al cruzarse las dos líneas la glasa queda firme, se mantiene y no se “derrite”. Si la glasa no quedara asi deberíamos añadirle más azúcar y seguir batiendo.
– Retiraremos la cantidad de glasa que necesitemos para el delineado y procederemos a cambiar la consistencia de la glasa, para hacer la glasa del relleno. Para cambiar la consistencia le echaremos una cucharada de agua y batiremos al menos durante 1 minuto. Si tuviéramos menos cantidad de claras empezaremos tan solo con una cucharadita de agua.
– Continuaremos echando cucharadas de agua, poco a poco, hasta que consigamos una consistencia en la que la glasa que caiga de la pala a la superficie de la glasa se disuelva al contar hasta 5. Si nos pasamos con el agua, esto se solucionaría añadiendo más azúcar glass. La consistencia de esta glasa la podemos comparar con el yogur líquido, la miel o la cola blanca de carpintero.
 – Cuando consigamos la consistencia deseada, le añadiremos el color elegido y la dejaremos reposar una media hora totalmente tapada. Con esto conseguiremos que las burbujas de aire que se hayan formado con el batido y el agua suban a la superficie. Pasado este tiempo de reposo le pasaremos suavemente una espátula de silicona por la superficie, lo que hará que desaparezcan las burbujas. Y ya tenemos la glasa lista para pasar a los biberones y empezar a decorar.
– La consistencia de la glasa volverá a cambiar con el reposo y espesará un poco. Si hemos coloreado la glasa, es posible que espese incluso más dependiendo del color y de la cantidad de colorante que le hayamos añadido.
DELINEADO Y RELLENO CON GLASA
– Para el delineado se suelen utilizar las boquillas del número 2 ó del número 3. Es muy importante que cuando rellenemos la manga pastelera, que no pongamos demasiada cantidad de glasa, justo la que quepa en nuestra mano. Primero porque será más cómodo y no se nos cansará tanto la mano. Y segundo que si tenemos mucha cantidad se nos terminará calentando la glasa y variará la consistencia.
Cuando vayamos a delinear, la boquilla no debe tocar en ningún momento la galleta, hay que tenerla a una altura de uno o dos centímetros por encima del borde. Esto hace que tengamos mas control sobre el lugar hacia donde queremos dirigir la glasa. Sin nos salimos del borde, podemos intentar colocarlo sobre las galletas con un palillo. Si realmente nos ha salido un estropicio, podemos retirar toda la glasa con una espátula y empezar de nuevo .
Rellenaremos la galleta con un biberón lleno de glasa, y la “inundaremos” en forma de zig-zag. La consistencia de la glasa, hará que ésta tienda a unirse e ir hacia los bordes (si la glasa no se mueve, está claro que no hemos conseguido la consistencia correcta, por eso es importante comprobar la consistencia antes de empezar a decorar). Utilizaremos un palillo o un palito de bambú para “forzar” a la glasa a que rellene todos los espacios. Si vemos que nos hemos quedado cortos con la glasa le podemos echar un “chorrito” mas. La cantidad que debemos utilizar, nuevamente es “a ojo”, no debemos echar tanta glasa que se nos salga por encima del relleno, ni tan poca glasa que nos queden “calvas” en nuestra galleta. La medida ideal es que la glasa quede a la misma altura del delineado.
– Cuando hayamos hecho el delineado, el relleno y hayamos pinchado las burbujas de aire que osen subir a la superficie, esa galleta ya no se debe tocar. Con mucho cuidado, con una espátula de galletas las colocaremos sobre una rejilla. La rejilla debe estar perfectamente nivelada, de lo contrario, la glasa, que todavía no se ha secado perderá la forma y quedará más alta de un lado que de otro.
– Una vez que la galleta esté en la rejilla la debemos dejar secar durante al menos 12 horas antes de darle el segundo delineado y los detalles finales. 
– Después de este segundo delineado, deberemos dejar secar ambas capas, durante 24 horas antes de proceder a su embolsado.
Éste último paso, el embolsado, también lleva su tiempo, pero es el toque final y la presentación el que hace la galleta aparezca aún mas bonita , si cabe, de lo que es.

Durante el tiempo de secado deberemos tener mucho cuidado que no se acerquen moscas, hormigas u otros insectos, por lo que durante la noche las debemos dejar bien protegidas. También es importante si tenemos algún perro o gato ( como yo), que durante el tiempo de decorado y de secado, no se acerquen, ni por asomo a donde estamos decorando.

ESTAS RECETAS SON DE LA PAGINA EL RINCON DE BEA, CON INFINIDAD DE RECETAS A CUAL MAS BUENA Y MUCHAS DE ELLAS RECETAS AMERICANAS, A MI ME ENCANTA SU PAGINA, YA HE HECHO ALGUNAS DE SUS RECETAS Y …… UUUMMMMM

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